En una visita realizada al Centro Task, ubicado en el Parque Tecnológico de Itaipu (PTI) en Hernandarias, el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, sostuvo que la formación especializada en matricería, diseño y el uso de la creatividad paraguaya, forman parte de la revolución industrial impulsada desde el MIC, ya que apunta al fortalecimiento de la capacidad industrial como base de todos los procesos de fabricación.

“Esto es revolución industrial. Es diseño, es usar creatividad paraguaya para hacer productos como cascos, tapas de celulares, pero para que entendamos que la creatividad no tiene límites. Acá es donde pueden empezar con el diseño y crear prototipos de productos que después pueden ser industrializados, tanto para la parte automotriz, para la parte de salud, de implementos médicos o cualquier otra cosa que se puedan imaginar”, indicó.
El Titular del MIC sostuvo que la revolución industrial arranca también desde la creatividad de los emprendedores y que con el Centro TASK, se podrá tener las herramientas necesarias para ser parte de este ecosistema de innovación a nivel mundial.
Resaltó la capacidad del PTI no solo para fabricar, testar y diseñar moldes, sino también desarrollar softwares, en computadoras, y además entrenar a personas para ampliar sus capacidades en esta materia.
El MInistro estuvo acompañado de los viceministros de Industria, Javier Viveros; de Comercio, Alberto Sborovsky y de Mipymes, Gustavo Giménez.

Transformación del país
El ministro Riquelme presentó el caso de Alex, técnico capacitado en Corea del Sur en matricería. Este explicó que la matricería es fundamental para la elaboración de productos de uso cotidiano, desde componentes de celulares hasta piezas automotrices.
“Las empresas pueden venir, aprender a utilizar maquinarias como torno, centros mecanizados o electroerosión, y luego aplicar ese conocimiento en sus propios procesos productivos”, señaló Alex, quien permaneció cuatro meses en Corea formándose en herramientas CAD, CAM y operación de equipos industriales.
Sostuvo que el impacto de esta iniciativa apunta a mejorar la competitividad del país, especialmente frente a mercados como el asiático. La matricería, es clave para reducir la dependencia de importaciones y fomentar la producción local.
“Todo producto tiene una matriz detrás. Desde un casco hasta la carcasa de un celular, todo se fabrica a partir de moldes”, explicó el especialista, destacando que estos procesos ya pueden desarrollarse en el país.
Además, el enfoque del PTI promueve la innovación y la creatividad como motores de la industria. A través del diseño de prototipos y su posterior industrialización, se abren oportunidades en sectores como el automotriz, la salud y la manufactura en general.
08/04/2026