En el marco de su recorrido por industrias del departamento de Boquerón, el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, visitó la planta de Kelwá, empresa familiar que desde 1953 transforma maní chaqueño en turrones, manteca, snacks y otros productos con valor agregado, consolidando una industria que combina producción, empleo y desarrollo local.

El recorrido contó con el acompañamiento de los viceministros de Industria, Javier Viveros, y de REDIEX, Eduardo Gustale, además del presidente del Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (SENAVE), Ramiro Samaniego.
Durante la visita, el titular del MIC destacó la trayectoria de la empresa y su aporte a la industrialización del Chaco, resaltando el proceso mediante el cual una materia prima producida en la región se transforma en alimentos que llegan a las góndolas de todo el país.
“Kelwá es una industria con mucha historia, trayectoria, calidad y resiliencia desde el Chaco paraguayo, conquistando las góndolas de todo el país y, por qué no, dentro de poco también las góndolas internacionales con un producto de primerísima calidad”, señaló.

De las compras públicas a una fábrica de alimentos
La empresa inició su producción a escala familiar y, hace aproximadamente una década, comenzó a trabajar con el Estado mediante las compras públicas destinadas a la merienda escolar. El crecimiento de la demanda llevó a la familia a ampliar su capacidad y posteriormente a construir una planta diseñada específicamente para la elaboración de alimentos.
El propietario de Kelwá, Kenneth Ekkert, explicó que el aumento de la producción hizo necesario dejar atrás las instalaciones domésticas y avanzar hacia una fábrica que cumpliera con los estándares requeridos para garantizar la calidad de los alimentos.
“Decidimos hacer una fábrica que está hecha para hacer alimentos y que cumple con todos los estándares para que nuestros clientes en todo el Paraguay tengan un producto de la mejor calidad”, afirmó.
Actualmente, la empresa recibe el maní ya descascarado, realiza el tostado y posteriormente una selección visual de los granos antes de destinarlos a la elaboración de sus distintos productos. Un equipo de desarrollo trabaja además en nuevas recetas, mientras que el área de producción se encarga de mantener los estándares establecidos.
Industria que genera oportunidades en el Chaco
Uno de los aspectos destacados por Riquelme fue el impacto social de la planta en la comunidad donde está instalada. Kelwá cuenta actualmente con 40 funcionarios, de los cuales el 80% pertenece a comunidades indígenas de la zona.
La ubicación de la fábrica permite que los trabajadores de estas comunidades puedan acceder a sus puestos laborales sin necesidad de trasladarse largas distancias. A través de la capacitación y la formalización laboral, varios de ellos se han especializado y desarrollado una trayectoria de más de una década dentro de la empresa.
“Estoy profundamente orgulloso, no solamente como ministro sino como paraguayo también, de que Kelwá esté desarrollando industria en el Chaco”, afirmó el minsitro Riquelme, al destacar el impacto que la actividad industrial genera en términos de empleo y oportunidades para las comunidades.
La historia de Kelwá se remonta a 1953, cuando la familia comenzó a procesar maní en el Chaco. Con el paso de las décadas, la empresa incorporó nuevos productos y procesos, manteniendo el vínculo con la producción chaqueña y avanzando hacia una industria alimentaria con capacidad de abastecer al mercado nacional.
El Ministro resaltó que esta experiencia refleja el potencial de la industrialización con materia prima nacional, capaz de generar valor agregado, empleo formal y oportunidades de desarrollo en el interior del país.