El ministro de Industria y Comercio, Javier Giménez, explicó que los decretos que establecen un marco especial para las industrias convergentes representan una oportunidad histórica para transformar la energía del país en desarrollo industrial, innovación tecnológica y empleo de alta calidad. El titular del MIC indicó que estas medidas no solo buscan atraer inversiones de gran escala, sino que lo hacen con un enfoque técnico sólido, asegurando que las tarifas en cuestión superan los costos reales.

Durante una entrevista con un medio local, el ministro explicó que las tarifas establecidas por decreto siguen siendo superiores al costo promedio de generación de electricidad que presenta hoy el sistema eléctrico paraguayo, incluso después de incorporar el transporte en alta tensión. “Acá no hay improvisación, hay datos técnicos que respaldan esta decisión”, afirmó.
Giménez explicó el impacto de estas industrias sobre el consumo nacional ejemplificando con un data center de 100 MW, que representa apenas el 2% de la demanda máxima de potencia país, que en la última semana alcanzo 5.752 MW. Por tanto, la instalación de estos proyectos no pondrá en riesgo la seguridad energética. “Estamos hablando de inversiones de hasta USD 1.000 millones que se traducen en industria, conocimiento y empleo, sin comprometer la energía de Paraguay”, subrayó.
Según el ministro, tomando como ejemplo proyectos de tamaño promedio, la fase de construcción podría generar hasta 9.000 empleos y, posteriormente, unos 2.000 puestos directos de alta calificación, elevando de manera significativa la calidad del trabajo en el país.
El titular del MIC señaló que estas industrias permiten diversificar la matriz productiva y aprovechar la energía renovable del país para desarrollar sectores estratégicos de alto valor agregado. Entre ellos mencionó la producción de hidrógeno verde, combustibles sintéticos, fertilizantes y productos químicos y servicios digitales, como data centers, inteligencia artificial y computación en la nube. Estas industrias son la puerta para posicionar a Paraguay en sectores estratégicos globales y generar encadenamientos productivos que antes no existían, remarcó Giménez.
El ministro enfatizó que los decretos no obligan a la ANDE a firmar contratos y que la estatal mantiene la decisión final sobre la disponibilidad de energía. “Si la ANDE considera que no hay energía suficiente, simplemente no firma. Lo que hacemos es crear un marco que atraiga inversiones, pero la lapicera sigue en manos de la ANDE”, aclaró.
Finalmente, Giménez subrayó que los decretos representan un salto estratégico para el país, al permitir usar la energía renovable como motor de desarrollo industrial y tecnológico, generar empleo calificado y atraer inversiones históricas que fortalecerán la economía nacional, en lugar de cederla el excedente al Brasil para el desarrollo de su industria. “Es hora de aprovechar nuestra energía para crecer, innovar y desarrollar industrias de alto valor que transformen el futuro del Paraguay”, concluyó.